abandono el sádico gusto por la sublime música que producen las atormentadas almas, que creando una puerta que no existe,
han venido a bañarse dentro de su propio veneno
floto sobre el rojo mar, que no es másque una laguna, el corazón del averno.
yo no puedo ver la puerta que todos lloran... Tampoco busco que sea abierta...
Busco el verdadero mar, cuyas aguas son aun más fojas que las de la laguna, que se presenta pequeño y tranquilo.
sus aguas son tan claras, tan tranquilas,
sobre ellas ni siquiera el gran Eolo pasea
¡Qué lugar tan terrible aquel para que ni las sílfides se atrevan a llegar y mover sus aguas.
En esta egoísta lealtad que se convierte en culpabilidad
me atrevo a caminar sobre las aguas de este traidor espejo que es el mar
La rojiza niebla sobre las aguas, no permite a estos ojos ver más allá de mi nariz
Aún así camino, pues no encontraré obstáculo alguno a mis pasos.
el rojo y quieto mar no tiene guardián alguno que pueda detenerme.
y aunque estos ojos nada puedan ver, más que niebla,
seguiré.
¡El agua de este espejo brilla tanto!
Ni un sonido rasga este silencio
pero cual magneto atraido porelmetal, sigo caminando
No sé dónde está, pero lo siento a mi diestra.
En este momento me dirijo hacia él y me doy cuenta de que he caido
a mi lado se encuentra el guardián
intentando confundir lo inconfundible.
Entonces mi marcha se detiene
Es hora de abandonar otra costumbre humana
Suelto entonces la mano de Ira
la atractiva dama que me acompañaba cada vez que un guardian
osaba tratar de detenerme.
Cierro mis ojos
siento entonces la cercanía de aquel que en algún momento cayó en el abismo,
siento su calor y mis ojos se abren
sólo tengo que tomar su mano y el ángel en mí
despertará de su letargo
sus alas de fuego crecen
son de oro-rubí.
sus ojos, se abren, dejando ver un iris igual a sus alas
y se siente en su mirada, el poder de todo el universo... En un grano de arena...